InkVoid
MECÁNICA AUTÓMATA

4. 2. SER HUMANO

Configuración de lectura

—Ya se fueron ¿y ahora? 

—Déjame pensar— las chicas llegaban al estacionamiento, una estructura helicoidal en medio de la explanada— ¡Miku!

—¿La robot? 

—El sistema de sensores de la escuela le debe tener registrada, y podemos rastrear el IP de su procesador— La chica se devolvía sobre sus pasos accediendo a un panel de control en la pared— Tan solo hay que desbloquear— Expresaba para sí misma Sofía.

—Yo mientras sacaré mi auto— Comentó Julys — ¡Robot, prepara el vehículo!— Usó el comando de voz a través del pequeño androide.

—¿Tienes auto? No sabía…

—Sofía, hay muchas cosas que desconoces de mí, técnicamente esta es la primera vez que conversamos.

—Cierto

—Supongo que les seguiremos entonces— Jorge se levantó del asiento sin ánimos de ello.

—¿Seguirles?

—¿Qué más da? Media clase se ha ido y no tenemos profesor, y si hay una emergencia nacional lo mejor será informarnos y ver qué hacemos. 


Isaac observaba el vidrio, pensando, mientras el auto arrancaba tomando una vía rápida, en total iban dos androides y tres personas contándole en aquél vehículo— Lo siguiente que sucederá es que ella pedirá mi colaboración en el caso, pero esto es un arma de doble filo, esta mujer debe estar acostumbrada a interrogar a cientos de personas, si miento lo notará de inmediato, por otra parte no puedo decirle toda la información pues me estaría delatando— Pensó, Grecia por su parte tomaba una tableta de cristal y la desplegaba, haciendo una pantalla tridimensional.

—Te mostraré una grabación y deseo que prestes mucha atención a todo lo dicho, luego de esto me darás tu opinión— Su mirada era fría y penetrante.

Fingir desconocimiento o no saber nada sería una mentira muy descarada, y de seguro notaria que finjo, sin embargo si suelto algo de información nada importante parecerá algo natural, así que la clave estará en la moderación de la información que llegue a darle— Isaac quiso sonreír ante sus pensamientos, más su semblante era tranquilo y algo interesado ante la grabación que comenzaba.

Una voz áspera pero neutra inundó el espacio dentro del auto— El siguiente comunicado va dirigido a los regentes de las cinco gran potencias mundiales, mediante la presente se les exige su inmediata dimisión y puesta en orden de los cargos, por motivos de crímenes cometidos en contra de la humanidad, el grupo aquí presente tomará el mando inmediato, comenzando por el sistema de telecomunicaciones y financiero, y cada diez minutos uno tras otro, hasta que se cumplan nuestras exigencias, actualmente son las siete en punto con veinte siete segundos, veintinueve, treinta y uno, fin del comunicado— La voz se apagó y una imagen apareció en el computador “Innocence”

—Bien ¿Qué opinas?

—Lo primero es que su líder tiene conocimientos de estrategia militar, al buscar atacar primero el sistema comunicativo, sin embargo me parece infantil el lanzar un comunicado, pues quitas el factor sorpresa, aunque también da a pensar que el grupo desea ser reconocido por sus actos. 

Miku se hallaba asomada desde el hombro del chico, avanzaban a trescientos kilómetros por hora, los edificios eran lo único visible entre el borrón de imágenes que se convertía la ciudad a dicha velocidad— Amo Isaac pero ese grupo es malvado.

—Anarquistas Miku, ese es el termino. 

La mujer le escrudiñaba— Cuántico nos dio una información muy parecida, sin embargo no es algo infantil, para el instante en que la amenaza se transmitió la red global virtual se hallaba intervenida y la bolsa de valores cayó, sin embargo las líneas de comunicación continúan abiertas.

—Pero, intervenidas no son de confianza, y sin bolsa de valores cada segundo que pasa el gobierno pierde capital y credibilidad, si quieres mi opinión, les acaban de dar un jaque mate.

—Aun no se han jugado todas las piezas, el gobierno tiene planes de emergencia que están siendo implementados, y tú eres una pieza fundamental en este instante, pues nos ayudarás a recuperar el control de la red.

—Entonces me usarán.

—Te daremos la opción de demostrar tu inocencia, después de todo has sido la única persona en tomar el control de internet previamente, así que eres nuestro principal sospechoso.

Tal como imaginé, me buscarían de inmediato, e intentarán usar para arreglar la situación al mismo tiempo que me mantendrán bajo observación— Pensó Isaac al tiempo que respiraba profundo y colocaba cara de asombro— Nuevamente no me darán opción a elegir, o les ayudo o me acusan.

El computador se encendió nuevamente, la imagen de un hombre de avanzada edad, con rasgos avejentados y apariencia gruñona se observó— ¡Señor!— Expresó Grecia de inmediato colocando su mano en señal de respeto en su cabeza, el chico le reconoció, era el ministro de defensa de la nación, sin embargo no prestó atención, el tiempo había corrido, los tres minutos se cumplían en ese instante, hubo un estruendo súbito, y el vehículo se tambaleó— Esto es muy peligroso— Pensó, al tiempo que se preparaba, el sistema de interacción vía- vehículos era cortado en ese momento, se encontraban a merced de la inercia sin control alguno. Todos se miraron una fracción de segundo, el auto vecino les chocaba por el costado y perdiendo el control comenzaba a girar bruscamente patinando por la vía hasta volcarse estruendosamente e impactar contra un carro azul oscuro que se hallaba al frente, ahora era su vehículo el que se estremecía zigzagueando— Esto es el comienzo…


Una imagen vino a la mente de Isaac, diez años antes, como un flash en su memoria, el corazón se llenó de adrenalina, la misma que sintió aquella ocasión debido al miedo, sus músculos se tensaron, su alrededor comenzó a moverse en cámara lenta, reconocía esa sensación—¡Miku!— Gritó en el momento en que aventaba a la pequeña robot a la parte delantera del auto y él se veía sometido a la fuerza de inercia que ahora le empujaba contra la puerta lateral del vehículo.

—¡Humano en peligro! ¡Humano en peligro!— Las voces de los robots se escuchaban alertas, las vías continuaban pasando a gran velocidad a sus pies, el auto avanzaba sin dirección alguna.

—¡Miku conéctate al carro!— Gritó el chico, la pequeña robot saltaba hasta la parte delantera del vehículo, los otros dos autómatas en cambio rompían el vidrio trasero, salían ágilmente, uno de ellos tomando el móvil por detrás intentando frenarlo, el otro pasando por encima hasta la zona delantera para hacer lo mismo, hundiendo sus piernas con fuerza en el pavimento, deteniendo el carro a la fuerza, desparramando chispas amarillas en todo el alrededor. Nuevamente se veían embestidos por un vehículo vecino en la zona lateral, el metal de un lado se hundía y resquebrajaba cual galleta, el cristal se cuarteó y rompió en pedazos muy pequeños.

El robot que se hallaba en la zona delantera cedió al romperse sus piernas, viéndose abatido y arrollado por el móvil, el androide de atrás se vio arrastrado por el primero, ambos rodaron por el camino hasta que un móvil impactó contra ellos volcándose hacia adelante, volando varios metros, para caer con el techo contra el suelo desparramando chispas en su camino.

—¡Estabiliza y esquiva!— Isaac avanzó hasta el puesto de copiloto, mientras era Miku quien conectada al servidor del vehículo manejaba. Grecia había golpeado contra el techo en una sacudida y ahora yacía en el suelo de la zona trasera, uno de los escoltas se replegaba contra el asiento, con sus manos firmemente asidas, sus ojos abiertos, y rostro ensangrentado, el miedo era exhalado en cada respiración. 

—¡Amo tengo problemas!— Un camión repleto de piezas de metal gigantescas se volcaba junto con su carga, la vía se convertía en un revoltijo de partes y piezas, destrozándose unas con otras, crujidos y gritos— ¡Vuelca el carro! ¡Contra la barrera!

—¡Pero amo…!

—¡Ahora!— Isaac gritó tomando a la pequeña robot con su mano, apretándola contra su pecho al tiempo que se lanzaba abajo, a la zona de los pies colocándose en posición fetal. El carro chocó contra la barrera lateral y rodó por un terraplén, sus adentro ocupantes sintieron cada golpe hasta que todo quedó quieto y solo los ruidos del desastre en las vías se escuchaba, eran las 7:21 am en el reloj de Miku.


—Te pusiste pálida con esa mujer— Mencionó Julys al tiempo que acomodaba el asiento para ver a Sofía a los ojos mientras el carro se manejaba. 

—Un tema privado y muy largo.

—Creo que tenemos algo de tiempo— Respondió, sin embargo su compañera continuaba sin decir palabra— Tampoco me dio confianza esa mujer, parece más una criminal con traje que…

—Y exactamente eso es, nada menos que una criminal.

Julys observó a Sofía, quien apretaba sus puños y dientes conteniendo una rabia inmensa— Calma, no lograrás nada si te dejas llevar por las emociones, recuerda que somos chicas superiores, podemos sacar a Isaac de donde le tengan, concéntrate en eso— Presionó un botón y abrió un pequeño refrigerador interno, sirvió un vaso de agua y se lo ofreció a su compañera. 

—¿De dónde eres Julys?

—¿Yo? De aquí, la capital, aunque he viajado durante toda mi vida— La chica se sirvió un vaso para sí— Mi papá está relacionado con la estación solar— La chica levantó la vista a través del parabrisas, a pesar de no verse la estación, un delgado pilar se observaba como un hilo negro surcando el cielo hasta el infinito— Es increíble como la energía solar nos cambió la vida a todos ¿No? Mi familia nunca se ha podido quedar mucho tiempo en un mismo sitio, mi papá siempre está haciendo tratados— Bebió agua de mala gana— Y estando en una familia como la mía siempre debes dar más de lo que esperan.

—Tienes razón, la energía, nos ha cambiado a todos, creo que desde el descubrimiento del manejo del fuego— Sofía se rio— Pero es trágico todo lo que la actual energía solar puede implica…— Hubo un ruido de leve casi imperceptible, y el automóvil comenzó a tambalear, Julys golpeó el mando del carro, pero Sofía se percató de inmediato, no eran solamente ellos, todos los carros alrededor vibraban y sus ruedas girando a gran velocidad se tambaleaban de un lado a otro, uno de ellos inclusive se colocó en paralelo aun conduciéndose a la misma velocidad y comenzó a girar descontroladamente.

—¡OH mi Dios!— Gritó Julys.

—¡Las vías¡— A varios kilómetros se hallaba un descenso vertical de la autopista, algo posible gracias al electromagnetismo, y desviado para no irrumpir en las zonas comerciales o residenciales de la ciudad, pero a pesar de la distancia llegarían allí en cuestión de segundos y ahora varios vehículos se volcaban en la pista. Las chicas sintieron un fuerte golpe en la zona trasera, Julys salió expulsaba sobre Sofía y esta dio contra el vidrio de la puerta, sin poderse despegar de allí, el carro giraba cual trompo sin control, y la fuerza centrípeta ejercida mantenía a ambas chicas una contra otra en un extremo contra el cristal. Sofía pensó inmediatamente que el vidrio no resistiría semejante presión, pero en ese instante sintió la voz de un autómata gritando— ¡Humano en peligro!— Y sin saber cómo, el cristal se rompió, sintió como fue asida por la cintura y cual muñeca de trapo le tomaban y llevaban, hasta perder la consciencia gracias a la presión, lo último que vio fue a Julys con lagrimas en los ojos y rostro de terror, junto a su cabellera ondulante y una explosión detrás de ellos. 


—¡Y como en la bella durmiente, Miku se acercará y le dará un beso de amor puro a su amo Isaac para despertarle!— La pequeña robot movía su rostro de lado a lado con pena, para luego cerrar los ojos y acercarse lentamente para besarle. 

—¿Qué haces miku?— Isaac tenía los ojos abiertos— No estoy dormido…

—¡Está inconsciente amo, debo despertarle con un beso de amor…!— Acercaba su boca.

—¡Miku!

—¡Está bien amo, yo solo bromeaba, bromeaba, no me creería capaz! ¿o sí?— Isaac observaba su alrededor e intentaba salir del auto el cual se hallaba comprimido cual jaula, solo una puerta se había desprendido y era la manera de salir, se arrastró hasta lograr escapar. El vehículo estaba lleno de humo, pero sin gasolina no había peligro de ignición, logró salir dando de bruces contra la tierra, percatándose de los pedazos de metal y vidrio regados por todo su alrededor, en ese instante se escuchó un fuerte grito proveniente del auto, el escolta jadeaba en el interior ensangrentado, en ese instante aun cuando el chico se encontraba confuso llegaba un autómata a la voz de “humano en peligro” y con un golpe seco haló y sacó una de las puertas o el amasijo metálico que quedaba de ella, para luego sacar a su ocupante, detrás de este salía Grecia con rostro iracundo.  

—¿MIku recibiste daño? ¿Qué hora es?

—Para nada amo, usted me salvó y protegió, son las 7:23 am.

Faltan siete minutos para el punto crítico, será mejor movernos y llegar a casa para ese momento, no contaba con que me buscasen tan rápido, sin embargo, puedo usar a Grecia para mi beneficio, después de todo, ella tiene acceso a la información, y ello sería una ventaja para mí— Pensó al tiempo que se levantaba, un segundo androide se acercaba, este no tenia cubierta sintética y su rostro metálico estaba algo desgastado. 

¿Te está gustando la historia?

Crea una cuenta gratis para guardar tu progreso, dar like y seguir a tus autores favoritos.

Comentarios

Inicia sesión para dejar un comentario.

Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero!

Fanart

Inicia sesión para compartir tu fanart.

🎨

Aún no hay fanarts. ¡Sé el primero!

© 2026 InkVoid. Creado por Asdrubal Vargas. Todos los derechos reservados.

Privacy Policy

El contenido publicado en InkVoid es responsabilidad exclusiva de sus autores.