InkVoid
MECÁNICA AUTÓMATA

3. 1. CLASE ALPHA (II)

Configuración de lectura

(10 años antes)

La pequeña Sofía apretaba el cuaderno de estudio entre sus manitas, sentía un miedo terrible, su madre le había comprado unos audífonos para que escuchase música mientras estudiase, y aunque tenía el sonido en el máximo volumen podía sentir los estruendos de su alrededor, el suelo temblaba bajo sus pies, la mesa de la cocina se sacudía estrepitosamente, pequeños pedacitos de techo caían debido a la vibración, sin embargo su deber era leer.

—Todo estará bien— Leyó en los labios de su madre quien se detenía a verle un instante, pero la pequeña estaba consciente de lo que sucedía y a pesar de la sonrisa externa que aquella madre de cabellos marrones mostraba, notaba el miedo en sus ojos, en su mano que se aferraba al mantel blanco de la mesa, su madre temía…

No era el primer día de aquél incidente, pero ciertamente era la primera vez que sentían los estallidos tan cercanos, las colonias no alineadas, así era como le llamaban, eran las naciones que no pertenecían al acuerdo energético firmado varios años antes, ahora se hallaban en guerra con las súper potencias, o al menos esto era lo que comprendía la pequeña en sus cortos diez años. Su padre tenía tres días sin regresar luego de partir a trabajar como siempre en la compañía minera, y aunque su madre no lo supiese, Sofía podía escuchar como esta lloró esas tres noches de ausencia. 

Hubo un nuevo estallido, su madre se asustó, se encontraba asomada por una ventana y retrocedió conmocionada, varias piezas de vajilla cayeron al suelo, mientras un poco de polvo amarillo entró por la rendija debajo de la puerta del comedor, la pequeña lo notó , su corazón palpitaba rápidamente, pero debía concentrarse en las letras, así que repitió la última línea nuevamente “La guerra fría fue el enfrentamiento que existió entre los bloques occidental-capitalista y el oriental-comunista, liderados por Estados Unidos y la Unión Soviética” y aunque su madre le había dicho que no leyese esa clase de temas, aquello era algo que le llamaba la atención a la pequeña en ese momento, por alguna razón pensaba que conociendo el pasado podría comprender su presente. 

—¡Miguel infórmame que ha sucedido!— Un vecino pasaba corriendo, y la madre le detenía con un grito.

—Están arrasando con todo…— Sofía se quitó por un instante los audífonos y observó al hombre, el cual se encontraba cubierto de un polvo amarillo, del mismo que había penetrado por la rendija debajo de la puerta— Y lo que era supuestamente la zona segura fue bombardeada.

—Eso escuché por las noticias hace dos horas, pero es inaudito, no pueden hacer esta clase de masacre.

—Escuché a algunos militares diciendo que es “la mano izquierda de hierro” la que está al mando del avance, y por lo visto si pueden hacerlo, no te imaginas lo que he visto Magnolia— El hombre volteaba en todas direcciones— ¿Sofía está contigo?

—Si…— La mujer pasaba las manos por su cabeza— Alan no regresó del trabajo hace tres días, no sé qué hacer de verdad— El tono de voz se quebraba— Llévatela Miguel, llévala a algún lugar seguro.

—Magnolia amiga, si hubiese algún lugar seguro lo haría con gusto, pero no lo creo, mi casa fue destruida, y creo que iré a ver si puedo al menos morir luchando, porque de verdad siento mucha impotencia por dentro— El hombre notaba la desesperación en el rostro de la madre— ¡Escóndanse, cúbranse muy bien Magnolia, creo que es lo mejor que pueden hacer, y recen, recen por que podamos salir de esta!— El hombre partió corriendo, mientras la mujer llorando se tapaba la boca para no gritar, al tiempo que observó a la pequeña Sofía.

—Debes concentrarte en la lectura, Sofía recuerda siempre concentrarte en lo que deseas— Le colocó nuevamente los audífonos a la pequeña— No te quites los audífonos— La madre se volcó nuevamente en la ventana, Sofía por su parte volvió a concentrarse en su lectura, las letras resultaban borrosas, lagrimas caían por sus mejillas sin control mojando el escrito— “Expertos opinan que la situación dada en Europa luego de la primera guerra mundial fue..”— Leyó para sus adentros. 

Los minutos pasaron como duras horas, un fuerte estruendo se sintió y un reloj de pared se estremeció antes de caer al suelo, Sofía decidió levantarse a tomar un poco de leche, de seguro eso le calmaría, secó sus lagrimas con la manga de la camisa estampada que llevaba, abrió la puerta del refrigerador cuando sintió un fuerte golpe contra todo su cuerpo, seguido de un rugido grave, volteó a su alrededor, su madre no estaba frente a la ventana, la mitad de la casa estallaba en ese instante, la pared se destrozaba frente a sus ojos, los ladrillos salían expulsados en todas direcciones, el polvo dificultaba la visión, todo volaba por la estancia, en ese instante se percató que inclusive el refrigerador frente a ella se movía. 

Sofía fue expulsada varios metros hacia atrás, la nevera cayó abierta sobre ella derramando todo su interior sobre la pequeña, quien ahora se hallaba atrapada entre las rejillas, se quitó los audífonos a tientas, sintió un dolor recorrerle todo el cuerpo, principalmente en su brazo que estaba pisado por la puerta del refrigerador, su boca sabia a kétchup y se percató de que habían vidrios en su espalda, todo era total oscuridad a excepción de una pequeña rendija a un costado, la chica observó por la misma, estuvo a punto de gritar cuando vio la ropa de su madre, no lograba ver su rostro, pero estaba segura de que era ella, y unos pasos alrededor, su cuerpo se paralizó del miedo, estaba jadeando sin darse cuenta, su corazón palpitaba a un ritmo vertiginoso, sentía que iba a morir, los pasos se acercaban, eran ruidos mecánicos, los podía reconocer, el ruido que hacían los androides sin cubierta al pisar. Un grupo de ellos pasó cerca de donde se encontraba, por lo cual hizo aun mas silencio, y lloró, lloró amargamente en medio de la oscuridad del refrigerador, lloró con la pena e impotencia que le embargaba y recorría todo su ser, solo cuando todo fue silencio se atrevió a salir, ya era de noche y el frio se colaba por la rendija, le costó levantar el aparato que le había salvado, pero luego de varios intentos lo había logrado, tan solo para levantarse y hallar todo a su alrededor destrozado, escombros, ruinas, y aquel cadáver que le resultaba familiar. 


(Actualidad)


—¡Debemos ir tras Isaac!— Sentenció Sofía mirando fijamente a sus compañeros.

—¿Qué debemos qué?— Preguntó Jorge.

—Bueno yo le seguiré— Respondió la chica tajante.

—Oye acaba de venir una mujer armada del gobierno con una supuesta emergencia nacional, ¿Qué piensas hacer siguiéndoles? 

—Isaac fue el chico que atacó y suspendió toda la internet hace un año, probablemente tenga algo que ver con ese incidente, pero de igual manea, no podemos dejarle ir con esa mujer de esa manera…

—Te apoyo, a mí tampoco me gustó la actitud de esa mujer— Comentó Julys.


Isaac seguía a la mujer, fue escoltado hasta un auto negro, lo pensó antes de montarse, después de todo, el sabía muy bien lo que sucedía, observó tranquilamente el reloj de uno de los hombres que le escoltaban, marcaba las 7:17 am — Tan solo tres minutos más…— Pensó, se colocó en el medio del asiento trasero, Grecia se montaba a su lado— No pensé que me buscasen tan rápido, sin embargo nada sale fuera de mi plan— El auto arrancó de manera automática, su sistema avanzado le manejaba, Isaac por su parte observó por el vidrio de la ventana, preguntándose qué estaría ocurriendo allí afuera— ¡Algo es seguro, después de este día, nada será igual, yo seré el creador de un mundo justo, sin intereses gubernamentales, sin guerras externas, sin criminales, yo seré el que limpie este planeta…!— Comentó para sus adentros, al tiempo que sonreía y observaba su reflejo contra el cristal. 

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