InkVoid
El abismo 1 - El Despertar

10. capítulo 10- evaluación de fallo

Configuración de lectura

El olor fue lo primero.

Metálico. Espeso. Como carne abierta demasiado tiempo al sol.

Üros caminaba por la fortaleza, pero el sonido bajo sus botas no era piedra. Era algo húmedo. Algo que cedía.

Miró hacia abajo.

La muralla respiraba.

No violentamente.

Lentamente.

Cada paso dejaba una huella hundida que tardaba en cerrarse. Cuando intentó retroceder, el suelo se elevó y se cerró sobre su talón como una boca masticando con paciencia.

Escuchó un sonido.

No un grito.

Un gorgoteo.

Giró.

Kael estaba de pie frente a él. O lo que quedaba de él.

El torso abierto, no desgarrado, sino desplegado hacia afuera como una flor invertida. Las costillas separadas con una simetría obscena. Seguía vivo. Sus ojos se movían. Intentaba hablar.

Solo salió espuma roja.

—No… —intentó decir Üros.

El suelo le atrapó los tobillos.

Algo se movía debajo. Subía. Demasiados puntos de presión, demasiados contactos pequeños, como dedos que no pertenecían a ninguna anatomía conocida.

Soren avanzaba arrastrándose. Sin piernas. Dejando un rastro grueso detrás, pero no gritaba. Nunca gritaba. Solo lo miraba con una calma agotada.

Ilyas tenía el rostro desarmado. Sujetaba su propia piel y la acomodaba con manos temblorosas como si el rostro fuera una máscara mal puesta.

Vaelith estaba de rodillas.

No atravesada.

Vacía.

Un agujero perfecto en el centro del pecho, limpio, exacto, como si algo hubiera sido retirado con delicadeza quirúrgica.

Sus ojos dorados lo miraban.

No acusaban.

Preguntaban.

Üros intentó avanzar.

El suelo lo absorbía más.

—Muévanse —murmuró, pero su voz salió espesa, atrapada en el aire.

Nöuk apareció frente a él.

Entera.

Demasiado entera.

Su piel tenía grietas finas, casi invisibles al principio. Como porcelana al borde de romperse. Cada paso que daba hacia él producía un leve crujido.

—Te quedaste atrás —dijo.

Sin rabia.

Con cansancio.

El aire frente a ellos se deformó.

No hubo explosión. No hubo luz.

El Regulador no apareció como máquina, sino como una distorsión en el espacio. Como si el aire hubiera decidido volverse sólido sin tener forma definida.

No atacó.

No tocó a nadie.

Solo observó.

El entorno cambió.

No físicamente.

En intención.

Las paredes dejaron de respirar. El suelo dejó de hundirse. Todo quedó suspendido, como una imagen congelada.

Y entonces Üros entendió.

Esto no era una visión del futuro.

Era una prueba.

Un análisis.

El Regulador no evaluaba supervivencia.

Evaluaba desviación.

Una voz sin sonido se filtró en su mente.

No palabras.

Parámetros.

Integridad de grupo: comprometida.

Factor humano externo: catalizador.

Probabilidad de ruptura estructural: creciente.

Él era la anomalía.

El suelo comenzó a subir por sus piernas. No atrapándolo.

Absorbiéndolo.

Intentó gritar.

Su boca se llenó de algo caliente y denso. No sangre. Materia. Como si lo estuvieran rellenando desde dentro.

Sintió sus huesos estirarse.

Escuchó el sonido.

Orgánico.

Crack.

Crack.

Algo empujaba desde su sien derecha.

Nöuk lo miró mientras su propia piel se fragmentaba en polvo.

—¿Por qué no pudiste ser suficiente?

Despertó intentando respirar y el aire no cabía en su pecho.

Su cuerpo se arqueó con violencia.

No fue una explosión de energía.

Fue una contracción.

Los músculos se tensaron hasta marcar cada vena. La piel en su sien derecha se abultó desde dentro, como un hematoma creciendo demasiado rápido.

Vaelith fue la primera en entrar.

Lo vio justo cuando la piel cedió.

El sonido fue pequeño.

Húmedo.

Un fragmento blanco atravesó la carne con resistencia.

Üros no gritó. Tenía la mandíbula tan apretada que los dientes crujían.

El ojo derecho comenzó a perder color lentamente. No de golpe. Se drenó como tinta diluyéndose en agua hasta quedar en un gris profundo y opaco.

—Üros —dijo Vaelith, sin elevar la voz.

Nöuk irrumpió un segundo después.

Se arrodilló frente a él y tomó su rostro entre las manos. Sintió el calor anormal bajo la piel.

—Respira.

Él la miró.

O lo intentó.

El nuevo ojo la enfocó con un leve retraso.

Eso fue lo que la hizo tragar saliva.

No el cuerno que emergía desde su sien.

No la sangre que corría por su mejilla.

El retraso.

—Yo… —su voz raspó—. Fallé.

Vaelith respondió antes que Nöuk.

—No.

Y sin embargo, en lo profundo de la fortaleza, algo registró el cambio.

Alteración fisiológica confirmada.

Reacción social prevista: hostilidad.

Fase dos: observación prolongada.

Cuando la capucha cayó en el exterior, el murmullo no fue inmediato.

Fue progresivo.

El niño señaló.

La madre lo apartó.

Un hombre escupió.

—Las mutaciones no se detienen.

—Empiezan así.

Un guardia avanzó dos pasos. Mano en la empuñadura.

—Si eso continúa creciendo, el consejo tendrá que decidir.

No era amenaza.

Era protocolo.

Nöuk se movió frente a Üros.

Vaelith detrás.

Formación instintiva.

En lo alto de la muralla, una grieta microscópica recorrió la piedra y volvió a cerrarse.

Registro ambiental: tensión acumulativa.

Posible fractura social inducida.

El Regulador no intervenía.

Aún no.

Esperaba.

En la habitación, Üros intentó tocar el cuerno.

Sus dedos se detuvieron antes de rozarlo.

—Nos miran como si ya estuviera muerto —murmuró.

Nöuk tomó su mano y la llevó hasta el hueso nuevo.

Lo obligó a sentirlo.

—Entonces que miren.

Sus ojos eran fuego contenido.

—No me importa en qué te conviertas. Me importa si decides creerles.

Vaelith habló desde la sombra:

—El miedo necesita dirección. Si no la encuentran… la inventarán.

Üros cerró el ojo humano.

El gris permaneció abierto un segundo más.

Y por primera vez, no pareció observar el mundo.

Pareció observar algo detrás del mundo.

En lo profundo de la estructura, la evaluación no se cerró.

Variable inestable.

Adaptación acelerada.

Vínculos emocionales fortalecidos.

Resultado provisional:

No concluido.

Observación continúa.

¿Te está gustando la historia?

Crea una cuenta gratis para guardar tu progreso, dar like y seguir a tus autores favoritos.

Comentarios

Inicia sesión para dejar un comentario.

Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero!

Fanart

Inicia sesión para compartir tu fanart.

🎨

Aún no hay fanarts. ¡Sé el primero!

© 2026 InkVoid. Creado por Asdrubal Vargas. Todos los derechos reservados.

Privacy Policy

El contenido publicado en InkVoid es responsabilidad exclusiva de sus autores.