16. VERDAD Y CONTROL (III)
(Años atrás)
—¿Qué harás hermano?
—Por ahora intento almacenar la información necesaria, y planeo como reestructurar el sistema de gobierno, como hacer que la población mundial vea sus errores y esté dispuesto a corregirlos.
—No se puede, tendrías que cambiar la mentalidad humana, no solo la de unos cuantos, sino la consciencia y manera de ver la vida por parte de casi todas las personas, algo como formatear el disco duro de sus mentes y reescribir toda la información.
Isaac pensó sobre esas palabras, jugaba con la silla rodante en la que se encontraba, su hermano lo observaba desde el fondo de la habitación, aun las líneas mundiales se hallaban intervenidas, llevaba doce horas de interferencia.
—Quizás tengas razón, y en doble sentido— Isaac comenzó a investigar un poco más— Y creo que papá tuvo una idea como esa, quizás por eso fue que descubrió la seguridad de los autómatas puede ser vulnerada.
—¿A qué te refieres?
—Aquí en su expediente hace referencia a un robot en el cual probó su teoría sobre lo inconsistente que era el sistema neuronal de los androides, pero lo único que anota son las siglas “KRL” estoy seguro ya de saber a lo que se refería con eso— Isaac observó a la robot que se hallaba detenida junto a su hermano menor— Karol acércate aquí.
—¿Karol?— Inquirió el menor inhalando de un aparato para respirar mejor, su sistema inmunológico se hallaba deteriorado y una simple gripe era fatal para él.
—¿Karol, mi padre te hizo modificaciones?— La robot asintió con la cabeza— ¿Estas exenta de las leyes de la robótica Karol?
—No estoy ligada a ninguna ley de la robótica.
El chico se quedó impresionado, Andrew inhaló con más fuerza recuperando el aliento— Sin embargo tu cumples nuestras ordenes.
—Me gusta estar a su servicio y al cuidado de Andrew.
—No estás obligada.
—De igual forma deseo cumplir, el señor Charles también me enseñó ciertas bases de lo que ustedes denominan familia y convivencia, creo que ese es mi propósito, ser parte de su familia y protegerles como pueda.
—Podrías no cumplir alguna orden, pero has decidido ejecutarlas, interesante— Isaac se llevó las manos a la cabeza— Lo cual quiere decir que inclusive podrías mentir.
—En realidad señor cualquier robot puede mentir, y es un comando ejecutable siempre y cuando exista la necesidad de hacerlo para no entrar en conflicto con las leyes de la robótica, los androides caseros con personalidad y chip de reconocimiento de emociones humanas por ejemplo sabrían mentir ante la muerte de un familiar o para minimizar el dolor de una herida de sus amos.
—¡Increíble Karol!— Andrew estaba sorprendido— ¡Papá fue un genio!
—Pero papá estaba preocupado por esto mismo— Isaac analizaba la situación— Karol, una pregunta ¿qué peligros existen cuando un androide no tiene las leyes de la robótica?
—La ley 0 protege la integridad de la raza humana, haciéndonos a nosotros objetos destinados para el servicio, pero si se prescinde de este principio entonces un robot podría sentirse un igual a un ser humano y exigir derechos o por en cambio sentirse reprimido por estos e intentar destruirles.
—¿Por qué tu no Karol?
—MI base de datos solo tiene memorias correspondientes a ustedes y a mi creador, mi existencia se basa en el bienestar de ustedes, su padre me lo dejo claro después de la muerte de su madre en el parto de Andrew, mi prioridad es y será en todo momento la protección de ustedes dos.
—Esas respuestas eran obvias— Alegó Andrew observando a la robot y a su hermano.
—Yo no lo había analizado desde ese punto de vista— Respondió el mayor jugando en la silla— Pero creo que ambos me han dado una idea, necesitaré bosquejarla y ustedes me ayudarán— Pasaron un par de horas en las cuales Andrew terminó dormido sobre la cama hasta que sintió la voz de su hermano.
—Esto es el esquema de lo que haré— Le presentó al menor un esquema en la pantalla, la cual desplazó hasta la cama.
—¡Pero esto es una completa locura hermano! ¡Es totalmente imposible! ¡Además morirían millones de personas!
—No necesariamente, podemos reprogramar a los androides para que supervisen todo el proceso y prioricen la vida.
—El principio del plan se basa en que descubran que tu eres quien esta hackeando toda la red, te encarcelaran por ello.
—Puedo cubrirme las espaldas con el hecho de tener información confidencial, y segundo, seré yo mismo quien propondré esto— Señaló una sección del plan— La creación de un grupo de estudios con chicos de coeficiente superior, cada uno de ellos patrocinado por cada una de las compañías que tienen el control real sobre las grandes superpotencias, así podríamos reunir mentes semejantes a las nuestra y convencerles de trabajar junto a nosotros.
—¿Por qué un robot maligno? Todo esto necesitará mucho dinero.
—Y dinero tenemos, acabo de cancelar todas las deudas de comprar un par de almacenes de pagar tu operación y de invertir el resto del dinero en propiedades no rastreables— Isaac sonrió— Y la razón de un robot maligno es que las personas necesitan sentir miedo en un principio, esta sensación les hará sentir la urgencia de unirse, de formar un solo grupo para combatir a un enemigo en común, el robot amenaza al gobierno, mientras nuestros sistemas y un plan bien esquematizado es quien ejecuta todas las acciones, y al final de todo el proceso exponemos la verdad, alegando que el robot malvado es un producto del gobierno, así le quitamos el poder y la capacidad de manipular a las personas al gobierno.
—¿Luego qué?
—Necesitaremos despertar a la población mundial, hacer un sistema limpio, y quitar las barreras entre potencias y los países doblegados, debe de existir un punto en el cual ambos puedan beneficiarse sin pisotear al otro.
—¿Una sociedad utópica?— Esta vez fue Isabel quien respondió desde la puerta de la habitación— Sabía muy bien que actuarías por tu cuenta, llevo tiempo conociéndote ¿recuerdas?
—Muchas cosas podrían salir mal hermano, hay muchas variables, además hay un hueco, ninguno de los dos sabemos manipular el sistema neuronal de los androides.
—Lo podemos aprender, papá lo logró.
—De un momento a otro perderás el control de la situación— Isabel fue tajante— Cometerás algún error y todo se vendrá abajo.
—Es probable, pero aquí se encuentra la posibilidad de cambiar el mundo entero mamá— Expresó Isaac.
—Es una tontería Isaac, necesitarías mucha planificación, y un grupo que te apoye en ello.
—¡Puedo hacerlo!
—¡Estas presumiendo sin conocer las verdaderas consecuencias!
El chico se dio media vuelta ante las palabras de su madre, se quedó pensando en ellas, comprendía que probablemente ella tenía razón al respecto, sin embargo todo su ser le indicaba que debía hacerlo— Quiero intentarlo, destruiré al tipo de personas que mataron a papá, no puedo dejarles sin hacer nada.
La mujer se retiró, en cierta forma le comprendía, aquella impotencia creciente, sin embargo también sabía que aquel no era el camino adecuado para resolver las cosas, pero ¿Qué se puede hacer cuando estas frente a un chico que es capaz de apoderarse del poder de todo el planeta solo para salvar a su hermano? Quizás y solo quizás el chico si tenía la capacidad de cambiar el mundo.
(Actualidad)
—Mamá tenía razón alardee y todo se me salió de las manos.
—Deja de decir tonterías hermano— Replicaba Andrew observándole, a sus espaldas se hallaba el robot gigante atravesado por grandes pedazos de madera y hierro fundido, en la misma posición que había tomado para protegerles, Julys despertaba de la conmoción, las primeras luces del alba se observaban a lo lejos, y los rayos de luz daban una imagen tétrica, de lo que antes fue la mayor ciudad ahora no quedaba nada.
—Pero ella tuvo razón, no necesito tener un gran coeficiente para notar que habrían errores en mis planes— Isaac hablaba y un hilo de sangre salía de su nariz, un gran charco producto de la herida en su hombro enrojecía los escombros en los que se hallaba recostado y con una mano se tapaba la herida en su abdomen, le costaba respirar, y segundo a segundo se sentía más débil.
—¡Amo Isaac no hable! ¡Quédese tranquilo Miku hará algo para sanarle!— El espray se acababa y la pequeña robot lo sacudía con fuerza intentando sacarle más.
—Andrew no dejes que todo acabe así, ese robot solo se pudo esconder en un lugar.
—La estación espacial, lo sé bien hermano, lo imaginé cuando me percaté no se encontraba en este almacén— Respondió el pequeño, su hermano sonreía.
—Todavía hay una manera de reparar todo esto y hacer que tantas muertes valiesen, hay que crear el mundo utópico del que habló mamá y… — Una nueva silueta apareció frente a ellos.
—Mi prioridad es y será en todo momento la protección de ustedes dos— Se escuchó la dulce voz que ellos reconocían. El androide se hallaba en muy mal estado, la mitad de su rostro había sido arrancado y chamuscado dejando ver los circuitos y la máscara de metal, así como le faltaba un brazo, sin embargo en el otro miembro llevaba el kid de primeros auxilios que siempre mantenía consigo para tratar a Andrew. Karol se agachó a tratar al chico, rociando un polvo regenerador de tejidos, usando la inyección para acelerar el proceso y vendando la zona con su propia ropa.
—Karol tu…— Andrew la observaba con lagrimas en los ojos.
—¿Y mamá y Laura?
—Ellas están bien amo Isaac, están a salvo, yo regresé de inmediato, no podía fallarle al pensamiento de su padre.
Isaac veía borroso su alrededor, sintió las voces de Julys, Karol y su hermano menor, el calor irradiado de las explosiones llegaba hasta donde ellos se encontraban, el sol comenzaba a brillar dispersándose entre el polvo que se tornaba brillante, y de pronto todo termino oscuro.
Bronx era un hombre tosco en toda su expresión, una simple roca ardiente no le detendría, así que con sus manos siendo abrazadas por el calor quitó el peñasco de su abdomen levantándose. Observó su cuerpo, tenía magulladuras y quemaduras repartidas por todo él, pero no era momento de lamentarse, buscó entre los escombros a su compañero el cual aun chillaba de dolor y le sacó tirando del brazo. Pasado el resplandor de la explosión todo se tornaba oscuro, lo denso del polvo impedía ver siquiera sus manos frente a él, el hombre corpulento no sabía que el sol tenía minutos de haber repuntado en un nuevo día.
—¡Tenemos que avanzar! ¡Si hay alguien vivo por acá escuchen muy bien, avanzaremos, pueden seguir mi voz!
—Bronx pero no podemos ver nada— Contestó su compañero.
—Siento el calor proveniente de mi espalda, la explosión y lo que ha quedado de la ciudad en llamas estará en esa dirección, además hay una fuerte corriente de aire hacia donde me dirijo, eso es buena señal.
—¡Te seguimos!— Escuchó el hombre, avanzó de esta manera entre la oscuridad penetrante, la noche más oscura jamás había sido tan negra como esto, cada paso era en falso, no podía observar su propio camino, y constantemente daba contra rocas enormes o barrancos de escombros, los cuales eran imposibles de pasar dada la situación, así mismo podía sentir movimiento a su alrededor, las maquinas parecían estar ayudando a las personas, algunas de ellas conversaban a su alrededor sobre haber sido rescatados por estas.
Continuaba la larga marcha, el denso polvo se iba aligerando, sin embargo no lo suficiente como para ver con claridad cuando piso a un hombre el cual se hallaba trabado entre escombros y estaba siendo ayudado por otro.
—Déjame ayudarte— Observó al otro compañero, era solo un chico, de hecho daba la impresión de ser un niño rico muy sucio y con algunas cortadas, una imagen algo contradictoria a no ser que se hallaran en la situación actual.
—A la cuenta de tres— Expresó el chico con voz de mando— Uno, dos— Asintió con la cabeza ante la mirada inquisitiva de Bronx— ¡Tres!— Un fuerte jalón y las rocas se movieron, el hombre atrapado sintió como estas raspaban su torso, pero era liberado de aquella prisión.
—Tienes piernas robóticas— Apuntó el hombre corpulento.
—Nací paralitico.
—Excelente impulso para sacarlo.
—Gracias— El chico observó a la caravana sumida entre el polvo a las espaldas del hombre— Supongo vas liderando ese equipo.
—No es mi equipo, solo me siguen, en aquella dirección no hay polvo.
—¿Lo sabes por el viento, el calor o aquel rayo de luz tenue?
—¿Cuál rayo de luz chico?
—Aquel punto, es el sol que salió hace menos de una hora por el este, vas en buena dirección.
—Es bueno encontrar a alguien que sabe leer el ambiente a su alrededor ¿has entrenado alguna vez en la milicia o tus padres pertenecen a ella?
—Para nada, solo uso para algo útil mis neuronas— El chico observó al hombre, notó la experiencia en su rostro, en las quemaduras, debía de tener muchas batallas recorridas, y esta no era una que él perdería— Me llamo Jorge, un placer.
—Bronx pequeño, llámame Bronx.
—¡Despertaste lindo!
—¿Donde estamos?
—En realidad no tengo idea— Julys observaba su alrededor— No hay nada reconocible.
—¿Qué hora es?
—Las cuatro de la tarde, estuviste inconsciente otro buen rato.
Isaac sonrió sarcásticamente— Increíble que los dos días más importantes de mi vida los haya pasado inconsciente en su mayoría ¿Mamá, Andrew y Laura?
—Tu madre estuvo aquí todo el rato, Andrew está intentando reparar a Karol junto a Miku y Laura, tu madre los supervisa y observa de cerca— la chica limpió el rostro del chico— Aun está nerviosa por los androides, aunque parecen haber regresado a la normalidad y además parece que ahora tienes una nueva hermana.
—Debemos apresurarnos, esto es solo una paz temporal, una ilusión, aun no hemos solucionado nada.
—Vaya que puedes ser cortante cuando lo deseas; Karol ordenó que descansaras durante al menos un día o tus heridas se abrirían.
—¡Llama a Andrew!
—No harás nada— Una fuerte bofetada le abatió, apenas se había denotado donde se encontraba, a su lado estaba su madre quien le había golpeado, se hallaban en lo que alguna vez fue una casa, pero las paredes se hallaban derrumbadas, cristales abundaban por el lugar y frente a él se alzaba un edificio cuya estructura se había roto en dos y caído sobre otro a su lado, los cristales azules del primero brillaban fuertemente contrastando con el cielo azul y las miles de humaredas como estelas en el firmamento— ¡Fuiste un completo idiota y mira lo que has causado!
—Lo siento mamá, las cosas se salieron de control, pero puedo arreglarlo.
—¡Amo Isaac!— La voz inconfundible de Miku que saltaba hasta el sofá en el cual se hallaba el chico— ¡Amo Isaac su amada Miku se hallaba preocupada por usted, fue muy egoísta de su parte asustar así a todos, Miku lloró cuando imaginó que usted moría.
—Ya tranquila Miku, me encuentro bien, puedes despreocuparte.
—Pero por poco que logras pasar al otro lado3 Andrew llegaba— Por cierto, no logro hacer funcionar a Karol, parece que papá le hizo más de una modificación, es superior, ni siquiera Miku que es tu mejor obra le superaría.
Laura se acercó temerosa al chico, el cual la invitó a acercarse más hasta abrazarla sentándose en el sofá, notó que el vendaje en su abdomen aun sangraba un poco. Se hallaban a dos pisos de altura, alrededor habían personas y robots en proceso de rescate y búsqueda de sobrevivientes entre los escombros, una extraña calma reinaba en el lugar, todo era silencio excepto por los gritos de alguna que otra persona cuando encontraba algún cuerpo o individuo.
—Nya, te extrañé mucho.
—Me tenías preocupado linda, me alegra verte bien— Le respondió el chico a la pequeña.
—La señora Isabel me dijo que podía vivir con ustedes, papá no regresará por lo visto.
—Lo siento por tu papi— Isaac sintió la culpa ante aquello— Hermano, Julys aun podemos lograrlo, podemos cambiar al mundo, ese robot aun debe de tener control sobre una gran cantidad de autómatas, el sistema estuvo activo pocos segundos antes del estallido de las ojivas nucleares, no pudimos haber intervenido a todos, y retomará el control del resto de seguro.
—No hay energía eléctrica hermano, perdimos la mayoría de los archivos.
—Miku tiene respaldo de casi todo, estoy seguro de que podemos.
—Hay que detener al androide hermano.
—Tengo una idea, e incluye comunicarnos con todos los ciudadanos de este país y los otros.
—¿Los unificarás?
—Exacto, los uniré aun más de lo que ya están frente a la calamidad, les daré algo por lo cual luchar.
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