17. REVOLUCIÓN
Sofía despertó sobresaltada, observando la devastación a su alrededor, sus piernas estaban pisadas por pedazos de madera y una placa metálica, sin embargo no tenia herida grave alguna, aquello le sorprendía verdaderamente aun más al percatarse que toda su ropa estaba empapada en sangre seca. Observó detalladamente su alrededor, en eso se percató de Grecia a su lado, la tocó instintivamente y sintió el frio funesto del cuerpo sin vida; desesperó luchando por salir de allí de inmediato, y con un gran esfuerzo se levantó a tientas del lugar; su cuerpo temblaba, su corazón latía rápidamente, la mujer tenía el cráneo destrozado y la sangre yacía en pozos esparcidos entre los escombros.
La chica tragó saliva, pensó en tomar el intercomunicador de la mujer, el vínculo con la central, sin embargo cambió de opinión rápidamente, esta era su oportunidad para darse por muerta. Denotó todo el sitio, no podía reconocer nada a su alrededor, todo el lugar se hallaba destruido, rocas vidrios, plástico y metal se fundían en toda la superficie, el cielo azul era oscurecido por polvo y humo a lo lejos, entre el desastre se podían observar pedazos de cuerpos, una mano y una pinera escindidos del resto, quizás de alguien que no tuvo tiempo de ponerse a cubierto.
La imagen le era familiar, el desastre la desolación, su mente se llenaba de imágenes, observó a un lado y casi podía ver el refrigerador que una vez le había salvado la vida, y a pocos metros el cuerpo de su madre. La chica cayó arrodillada, lloraba mientras se tapaba el rostro con sus manos sucias y ensangrentadas al tiempo que lanzó un grito desgarrador al aire ante la impotencia.
Respiró profundo entre sollozos, deseaba que todo fuese una cruel mentira, todo se hallaba destruido, sangre y caos reinaban— Y todo es culpa de una sola persona…— La chica se levantó tomando un arma del cuerpo de Grecia, un revolver antiguo pero muy eficaz al cual llamaban Desert Eagle, una pistola plateada pesada la cual corrió por la parte trasera de su pantalón guardándola— Tu Isaac, comprenderás que estas errado.
—¿Esto servirá?
El chico notó la pieza que Laura mantenía en sus brazos, se preguntó si la chica tenía la habilidad para encontrar piezas de tecnología acordes a su forma de ser y estilo de ver la vida; frente a él estaba un sintonizador con rostro de gato ovalado negro que mecía una mano, sin embargo sin duda alguna era un sintonizador y parecía hallarse en buen estado, lo cual le hacía preguntarse qué clase de persona podía tener un objeto como ese— Servirá linda, llévaselo a Andrew, el está armando el radio transmisor.
—¿Y después me lo puedo quedar?
—Si, aunque deberías preguntarle a mamá.
—OK lo haré.
—Te encariñaste rápido— Apuntó Julys observándole mientras ambos reparaban el sistema de información de un vehículo.
—Es una niña linda, se quedó sin padre y es muy inteligente, supongo que me recuerda a mi hermano y a mí mismo.
—¿Crees que escucharán la transmisión de radio?
—Algunos, muchos deben estar buscando información, están desesperados, el mundo entero se acaba de caer pero muchos de ellos no lo saben, ni se imaginan cuanto y sueñan con un rescate, así que obviamente buscaran alguna radio a batería o sintonizaran algún computador que aun sirva.
—Supongo.
—Les debemos dar algún tiempo para que se reúnan y pasen la voz.
—¿Tenemos dicho tiempo?
—La verdad no sé, no estamos al tanto de saber si el robot tomará el control de los demás androides o no, y de hacerlo tampoco sabemos cuándo.
—Es raro escuchar las palabras no sé de tu boca Isaac— La chica le dio un pequeño beso en los labios— A veces no suena tan mal.
—¿No estás preocupada por tus padres?
—ya habíamos tocado ese punto Isaac.
—Yo solo pregunto.
—No, como siempre debían estar en el exterior, las probabilidades dicen que es poco probable que sobreviviesen, en realidad no los extrañaré, los veía muy poco— La chica les recordaba y expresaba con algo de rencor.
—No tenerlos a tu lado y que no se comuniquen me sigue pareciendo distinto a no tener padres.
—Tu con tus razones y yo con las mías Isaac.
—Vale, no discutiré más sobre el tema.
—Tengo una pregunta— Julys terminaba con su parte levantándose y limpiándose un poco— ¿Por qué no hiciste nada contra Sofía? ¿Será que te gusta la chica?
—La comprendo, es razonable, aunque odiase con toda su existencia a Grecia era obvio que debido a su corta edad y la situación bajo las cuales había muerto su madre ella necesitaría alguien que le cuidase, eso lo entendí apenas vi su archivo, no habría podido sobrevivir por su cuenta en aquel país por sí sola, se crio de la mano de sus captores y fue entrenada para servir gracias a su inteligencia.
—¿Sobrevivir con ellos o morir allí? Quizás tu habrías tomado la primera.
—Habría hecho lo mismo en realidad, pero me vengaría en cualquier punto.
—¿Y ella no?
—Tuvo oportunidad hace un rato, y no lo hizo.
—Quizás ella está viendo la situación desde un punto de vista distinto Isaac, hay personas que creen firmemente que este mundo merecía cambiar de una manera pacífica.
—Y por esa misma razón jamás llegaríamos a un cambio.
—Eres un idealista radical— Puntualizó Julys observándole terminar.
—Veamos si Andrew ya reunió lo necesario para hacer la transmisión, tenemos un mensaje que dar a las naciones.
—¿Como propagarás la transmisión?
—Internet, aunque el mundo se caiga internet sigue allí.
—¿Amo y Miku podrá estar en la transmisión?
—Estarás a mi lado Miku.
Habían pasado siete horas luego las explosiones, la nube de polvo se había disipado aunque este permanecía sobre los cuerpos de los supervivientes, continuaban con las tareas de rescate con la ayuda de ciertos androides. En lo pasado del día Bronx y Jorge habían presenciado un par de incidentes en los cuales un grupo de androides atacaba a otros por ayudar a los humanos, sin embargo los primeros fueron minimizados por personas, piedras, robots y armas.
Al menos cuatrocientos muertos, trescientos heridos, miles desaparecidos, y solo eran los datos que Jorge y Bronx recolectaban en el grupo que recién habían formado, a solo horas el problema de la comida y los servicios básicos resultaba desafiante. En medio del caos y el alboroto escucharon a un grupo de personas reunidas alrededor de un computador y un mensaje.
“Mi nombre es Isaac Montreal— Yo soy Julys Salvatore Irasmendi— Andrew Montreal — Nos complace anunciar que hemos recuperado el sistema de protección de los androides caseros en su mayoría, sin embargo el sistema colapsó y no pudimos salvar la información de todos debido a la catástrofe nuclear sufrida; guardemos un instante de silencio por las millones de vidas perdidas en el incidente…
Damas y caballeros, habitantes del mundo entero, nos hallamos frente a una situación crítica, actualmente los gobiernos como les conocíamos han caído, debo informales que no habrá ayuda de ningún tipo, no habrán rescates ni traslados, cada gran nación se halla frente a la misma situación en el globo; solo contamos con nuestra fortaleza y cooperación, si algo nos ha demostrado la historia, es que el ser humano no se rinde ante ninguna amenaza.
Sin embargo debo informarles que el peligro no ha pasado, simplemente nos encontramos ante una calma momentánea originada por la falla en diversos sistemas, pero el peligro real se halla allí afuera, el robot que desató toda esta catástrofe se encuentra en la estación solar espacial así lo confirma la fuente del virus que afecto a toda la robótica terrestre, de igual manera hemos verificado la procedencia del robot en sí, y este fue un prototipo de androide especializado, creado por el gobierno para el control y aniquilamiento de seres humanos en naciones no aliadas he aquí las imágenes que lo verifican” — Se observaron una serie de imágenes de androides atacando a seres humanos, armados y participando en matanzas en lugares inhóspitos— Sin embargo los gobiernos mundiales no contaron con el hecho de que una creación de tal índole les diese la espalda y se identificara así mismo como el dueño del planeta por superioridad en intelecto y habilidades.
Dicho virus informático aun se encuentra de manera latente en los servidores mundiales, así que el desastre puede reanudarse en cualquier momento, ahora no existen medios de defensa nacional para contrarrestarle.
Es por ello que hacemos un llamado a toda la población en las cercanías a la columna de la estación solar americana, necesitamos su ayuda, planeamos invadir dicha estación mañana a las siete de la mañana, pese a todo prevemos que el lugar se halla fuertemente custodiado por androides y mecas de toda clase, es por ello que pedimos precaución, esto no será sencillo, pero es un paso primordial para poder alcanzar la libertad que nos fue arrebatada.
—Necesitamos de su ayuda, la revolución somos cada uno de nosotros, nuestro futuro está en juego”
Culminó la transmisión ante el silencio de todos, un cuchicheo empezó a resonar y crecer entre los presentes hasta convertirse en mar de interés común.
—Esos fueron Isaac y Julys.
—¿Conoces a los Montreal chico?— Preguntó el hombre con voz tosca pero serena.
—A Isaac, estudia conmigo, y Julys es otra compañera.
—Supongo es una de las chicas que ayer le acompañaban, vaya casualidad, yo conozco a esos chicos desde hace años, grandes promesas, y pensar que estaríamos en esta posición, y ellos al mando de nuestro futuro.
—El futuro lo creamos nosotros, y actualmente tenemos un gran rol que jugar— Aseveró Jorge mirando a su compañero.
—Nos queda esperar— Agregó Andrew.
—¿Las personas responderán a eso?— Preguntó Isabel.
—Necesitan en quien creer, necesitan a quien culpar por sus penas, está en la naturaleza humana, eso jugara a nuestro favor—Respondió Julys— Por lo menos considero que no hay ningún error en la lógica de Isaac esta vez, este es el paso más seguro y el único que debemos tomar si deseamos detener al robot.
—Por ahora deberíamos movernos de aquí, buscar algún lugar seguro donde pasar la noche, descansar y comer un poco— Isaac se montaba en el vehículo, Miku sobre su hombro con poca batería, la pequeña Laura sentada a su lado con la cabeza recostada sobre su hombro.
—¿Por qué llevamos con nosotros a la robot? Está dañada— Inquirió Julys observando el cuerpo metálico de Karol en la zona trasera del vehículo.
—Ella es importante— El chico volteó a observarle— Quizás única en todo el planeta, papá no solo modificó su software, sino que prácticamente la creo desde cero, su sistema es único, su capacidad de análisis de datos es superior a cualquier otro.
—Papá creó una obra de arte en Karol— Comentó Andrew uniéndose, su madre también entraba.
—Quizás ella sea la clave del futuro en términos de robótica, la capacidad de poder comprender y sentir afinidad por la complejidad del pensamiento humano; androides que sintieran empatía con los humanos.
—Pero los humanos quizás no sientan tanta empatía por los androides.
—Quizás Julys, pero es algo que solo el tiempo dirá.
—El ser humano siempre ha sentido temor por aquello que es distinto de él, y ello ha sido la razón de muchas guerras— Agregó Isabel.
—Entonces planeas replicar el sistema que tu padre creo, eso sería un gran paso.
—En realidad aun ni Andrew ni yo nos encontramos preparados, lo intentamos, yo me dediqué a crear un robot con un sistema semejante al de papá, de hecho, como no disponía de tanto tiempo cree un modelo similar al cual intenté dar libertad de personalidad en un modelo compacto por ser más rápido— Isaac observó a la pequeña robot.
—Miku tiene sueño— Comentó la pequeña androide.
—Duerme, debes de estar agotada, luego recargaré tus baterías— Isaac la tomó y metió en el bolsillo de su chaqueta— Sin embargo no logré ni tan siquiera rozar la maestría de mi padre, Miku tiene personalidad, pero no logra sentir el nivel de empatía que posee Karol, por en cambio cree estar enamorada de mi, y le gusta pelear con mi hermano, eso en cualquier robot domestico sería un gran problema, claro que para mí es especial.
Isabel tomaba el control manual del auto— Tenia tanto tiempo sin conducir de esta manera, solo llego a probar una vez esta modalidad— La mujer apoyaba sus manos en el volante— A ver chicos, busquemos un lugar cerca de la estación donde quedarnos.
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